El oficio sagrado...

Hoy Malu cambió del tetero de 5 onzas al de 9 onzas, parece tonto, hace un año hubiera leído esto y sentiría que es una cursilería, pero cuando tienes un hijo las pequeñas cosas son las más importantes, 4 onzas, 15 minutos, 2 centímetros, 600 gramos, eso hace que todo valga la pena.

Mañana Malu tomará su primera sopita, y siento como una emoción combinada con miedo, como mi primer día en la Universidad, ¿Lo haré bien? ¿Qué pasará? ¿Estaré preparada?, ya tengo todos los planes de salir temprano para ir a comprar los vegetales en el mercadito que ponen unos descendientes de alemanes de la Colonia Tovar, son frescos,  llenos de sabor, naturales, llenos de vida, los mejores, eso quiero para mi hija siempre y espero nunca cansarme para poder dárselo.

María Lucía (y probablemente un gran número de bebés), es la más inoportuna de todos los seres, cada vez que tenemos que salir a la consulta del pediatra, a misa, a algún compromiso de Herbalife, visitar a los abuelos, se la pasa llorando todo el rato mientras me arreglo y justo cuando nos vamos a ir, se queda súper rendida, y por lo general tengo que cancelar mi cita porque ese es el momento en el cual Malu duerme durante 1 hora seguida, lo más impresionante de la historia es que me le quedo viendo todo el rato, lo hermosa y perfecta que es, sus deditos, sus piececitos,  su respiración, a preguntarme lo increíble que es que eso haya salido de mí y por lo general terminan saliendo 1 o 2 lágrimas inexplicables de mis ojos.

Malu ya no solo da la vuelta completa, se levanta cuando está sobre su pancita y me dirige una hermosa sonrisa, sino que se lanza con unos monólogos de 5 minutos con su muñeca favorita, da vueltas como un trompo en la cama cuando se está despertando, se ríe con todo el mundo que le medio habla como bebé y suelta sus carcajaditas de vez en cuando (solo cuando está con mami).


Es difícil ser mamá, porque es un oficio sagrado, por eso lo llaman sacrificio (sacro=sagrado, ficio=oficio), eres co-creadora de un ser, eres responsable de sus necesidades, crecimiento, raspones, caídas y todo lo que se le parezca, eres a quien van a culpar, a ti y a Dios (y a veces Dios se salva de que le recriminen), tienes que morir a ti, a lo que eres, lo que querías ser y lo que te gustaría ser para empezar a amar a un pequeño ser que tú ayudaste a crear, así como Dios nos ama a todos nosotros. Es fácil terminar con la relación que tenías con tu vida, romper con ella, lo difícil es tomar las riendas de una nueva vida que comienza y empezar a dar los pasos con más seguridad que antes, con la única diferencia de que esta vez llevas a alguien en brazos.


La panqueca más imperfecta.

Aquí va, este nuevo capítulo de mi vida con 3 meses y medio de atraso.
María Lucía....
Dicen que una mujer es mamá desde ese primer momento que siente como si una mariposita se hubiera colado a su útero y empezará a revolotear pérdida y sin saber qué hacer… A eso respondo con… “esas son puras mentiras…” Una mujer entiende el significado de la palabra mamá cuando se da cuenta de que toda su vida está en espera, todos sus sueños, antiguas metas, necesidades (léase ir al baño, bañarse, comer, DORMIR, entretenerse), gustos y preferencias están en una sala de espera en el consultorio del Doctor que atiende por orden de llegada pero las emergencias son prioridad, pues llegó una emergencia y en mi caso se llama María Lucía Arigoyén Pérez.
María Lucía, nació a la luz del día 23 de mayo de este año, peso 2,900 kg, midió 48 cm y su primer llanto fue obligado, porque el bisturí se adelantó a mis contracciones. Ese primer beso esquivo y apresurado, casi forzado, no fue memorable, para nada, de hecho ha sido el peor primer beso de la historia, esos minutos que parecen horas que pasé en recuperación mientras no tenía ni idea de dónde estaba mi bebé, qué le estaban haciendo, quién la estaba cuidando, por qué no me la dieron y lo más importante por qué tanta ansiedad por este pequeño ser que ni siquiera vi bien y que tantos cambios y vicisitudes ha hecho en mí.
Casi 2 semanas después acabé por medio entender todo lo que pasó, me convertí en co-creadora de un ser, Dios me hizo igual a Él para que junto creáramos vida, comprender eso tan abrumador y magnífico es lo que los doctores llamaron depresión post-parto y el llanto se vuelve parte del menú otra vez.
Nunca sabrás lo que es tener sueño hasta que eres mamá, yo no sabía si soñaba o si era la realidad, a duras pen


as podía diferenciar a mi hija de la almohada para amamantar (si estás embarazada NECESITAS una de estas), de pronto salía el Sol y yo sentía como si la noche nunca hubiera pasado y el único consuelo según las expertas era que en un mes podría ser que durmiera 4 horas seguidas. Mis ojeras se convirtieron en mi primer tatuaje, en ese momento me sentía tan mala madre por querer lanzar a mi hija por la ventana cuando tenía 5 minutos de haberme acostado y ella se despertaba llorando desconsoladamente, que no sabía si llorar porque había dormido 4 horas en el día o por tener esos sentimientos asesinos hacia mi hija.
El mejor descubrimiento
después de la lectura.
Luego de 3 meses me di cuenta de que mi bebé crece, madura y se adapta más rápido de lo que yo, así que tenía que sacudirme esas costumbres y así me fui acostumbrando a recargar la pilas en 30 minutos, dar pecho acostada (por lo momentos digo que es la salvación, es lo mejor que he podido aprender a hacer después de leer), bañarla, cocinar con una mano, comer de pie y con María Lucía en la cangurera, agradecerle todos los días a Herbalife por el bienestar, la nutrición y la facilidad que me brinda en 2 de mis comidas y a generar mis ingresos desde mi casa con mi bebé que cada día demanda más atención y por sobre todo, lo más rápido que aprendí, a apreciar y a vivir cada paso que da mi bebé en su desarrollo como persona.
Esa primera sonrisa que no tiene precio, esa mirada como si yo fuera la cosa más interesante en este mundo, esa vez que la encontré boca arriba en el corral, la primera vez que agarró un juguete con las dos manos y se lo llevó a la boca y la primera vez que entablamos la conversación más interesante de mi vida llena de “AHHHHH” y “GUGU”.
Quisiera poner todas las miles de fotos
 que tengo de ella pero estas son unas
de las más recientes.
Mi mamá un día viéndome dormir a María Lucía mientras prácticamente me dormía en movimiento me dijo “te dieron la vuelta como una panqueca” y así mismo fue, lo peor de todo es que todavía no estaba bien cocida del otro lado. Así vamos con 3 meses y 15 días exacto, cansada, abrumada, maravillada y descubriendo como ser la mamá que María Lucía necesita antes de que Dios me vuelva a dar la vuelta para terminar de cocer el lado que quedo medio crudo.

Y ahora los dejo porque escucho grititos desde la habitación…

"A Dios tienes que regañarlo.."

Cuando estaba pequeña solía escuchar a mi abuela decir, “…cuando sientas que Dios no te escucha tienes que regañarlo”  evidentemente no entendí  esa frase hasta que estuve ya adolescente y empezaba a sentir, no solo que Dios no me escuchaba sino que jugaba al ajedrez mágico conmigo y con mis planes. Mi abuela es uno de los personajes que más influencia ha tenido en mi vida, al principio con sus “cuentos de camino” como ella los llama, que me hacían perderme y volar con medios pollitos, dragones y fuertes y grandes guerreros que daban la casualidad de llamarse como cada uno de mis tíos, luego fui creciendo y las historias reales se volvieron más interesantes que las de fantasías, mi abuela era el mejor personaje que se podría imaginar, nómada, madre de 7 hijos, esposa de un genio adelantado a su tiempo, resilente, emprendedora, excelente cocinera y gracias a Dios mi abuela. Después llega la época en la que creces y empiezas a darte cuenta de que además de todas esas características es humana, con muchos complejos, resentimientos y carencias y pasan muchos años para que llegues a entender que las personas maravillosas tienen defectos, así como tú, y si no aprendes a quererlos entonces te quedarás sin la persona y todo lo que tiene para darte con o sin defectos.
Me pareció necesario iniciar este post de esa manera pues el tema central es la maternidad y, según mi criterio, no existe mejor representación para esa palabra que mi abuela. Hay 2 maneras en las que el mundo recibe la noticia de la maternidad, las demás son variantes de esas principales. Alegría y decepción. Cuando me correspondió a mí dar la gran noticia, la primera reacción de todos, en especial la mía, fue decepción, ¡Te jodiste la vida! ¡Tan inteligente para unas vainas y brutica para otras! ¡20 en todas las materias menos en educación sexual!
Fue la primera vez en la vida en la que le di Gracias a Dios por ser gordita porque me daría unos cuantos meses de gracia antes de verme forzada a decir “Estoy embarazada”. Desde el retraso infinito hasta la prueba de embarazo casera (que tuvimos que leer las instrucciones unas 10 veces para entender lo que significaban esas 2 rayitas infernales), las naúseas, mareos, dolores de cabeza, antojos, cambios de humor, hambre voraz, todo fue un completo desastre. Decirle a nuestros padres fue la guinda de la torta, y cumplir 21 años 10 días después de confirmar la noticia fue definitivamente LA TORTA.
Así me encontraba yo hace 30 semanas, deprimida, perdida, loca, preñada y regañando a Dios. Mi novio, que para ese entonces era mi amigo con derecho desde hacía casi un año, es ahora el padre de mi hija que está por nacer, mi pareja y la persona con la que me gustaría pasar el resto de mi vida, me da miedo, me asusta y no estoy segura de ninguna de las decisiones que tomo junto a él pero si algo me han enseñado esos regaños a Dios (que ahora entiendo que son regaños a mi misma) que la vida puede parecer millones de saltos al vacío, pero tengo la certeza de que Dios va colocando las rocas que me permitirían caer en terreno fuerte.
Estoy a menos de 10 días de la fecha aproximada que da el doctor para dar a luz, ya no tengo miedo, confío en mí, en Dios, en la virgen y en las oraciones que todas las personas me envían cada día, siento paz, aunque a veces me invaden preocupaciones absurdas que sustituyo por pensamientos de amor para mi hija, María Lucía, la luz de mi vida, estoy preparada para parir y dejarme invadir por ese sentimiento voraz y abrasante que es ser mamá. Dios me permita disfrutarlo y me guíe para hacerlo lo mejor que mis capacidades me lo permitan.

Esto va dedicado a todas las mamás que me han enseñado y amado, en especial a mi abuela quien todavía me cuenta sus historias de realidad y fantasía. Feliz día de las madres atrasado.

Keep Calm and go to London


Después de 3 semanas de historia, familia, el intenso Sol de Italia, mucha comida, largas caminatas, malos olores y más comida me tocaba a mí hacer un paréntesis e irme a una verdadera ciudad, o mejor dicho a LA CIUDAD, Londres, después de conseguir un pasaje en un vuelo increíblemente económico y a una amiga, a quién le debo esta y parte de mi otra vida, para que me diera alojamiento y un tour guiado por Londres, era el momento de marcharme. Serían 7 días de los que esperaba ver todo lo que había leído y vivir hasta la última experiencia de Londres.
Mi tía, mi mamá y Marco me llevaron al aeropuerto de Roma (ese de donde salen los vuelos económicos que no es tan maravilloso), mi vuelo salía 4 horas después desde el momento en el que ellos se fueron, no sé si sea malo decir que fue un alivio increíble, pero así fue, yo lo llamo una dosis concentrada de independencia y libertad (no la he probado pero así debe sentirse la droga), sonreí por unos momentos dándome cuenta de lo que todo eso significaba y luego me senté en el piso y empecé con lo que más me gusta, organizar, planificar, controlar y pensar; debía administrar mi dinero eran 7 días en los que debía comprar regalos para casi todo el mundo, mi comida, hidratación, transporte, paseos turísticos y uno que otro lujo, jerarquicé todo y le asigné un estimado, hice una lista de cosas que deseaba hacer y conocer, visité todas las tiendas del aeropuerto, hablé con una muchacha española que buscaba Internet (al igual que yo), sellé mi pasaporte de salida de Roma y me puse en la cola para mi vuelo a Londres justo detrás de una pareja de viejitos ingleses que me impresionó darme cuenta que eran tan clichés que parecían salidos de una película, me deleité un poco con su acento y empecé a acostumbrarme a lo que escucharía estos día, detrás de mí estaban 2 mujeres venezolanas que hablaban de las locuras que habían hecho en Roma y de lo hartas que estaban de los hombres latinos (otro cliché). 
La entrada al Ministerio.

Mi vuelo se retrasó y llegué como a las 2:30 a.m. a Londres, me perdí en esa inmensidad de aeropuerto a pesar de que tenía instrucciones específicas de mi amiga (lo que es ser 3er mundista), mi primera anécdota que me dejó en evidencia como latina fue no encontrar la puerta del autobús, en Inglaterra todo es al revés, yo lo sabía pero vivirlo ya es otra historia. Ver los primeros buses de 2 pisos, el London Bridge con los aros olímpicos, las casas en algunas zonas todas parecían Grimmauld Place o Privet Drive, el London Eye, el stadium olímpico, las calles, TODO fue sin duda alguna “breathtaking”. Al empezar a disfrutar de la experiencia londinense todos mis planes se cayeron, mis ahorros, mi plan de gastos, mi jerarquización, nada, primero todo era increíblemente caro, beber agua es un lujo, transportarte es un lujo, comer es EL lujo, así que después del primer día decidí cambiar mis planes y ordené mis gastos de la siguiente manera, comida 1 vez al día, 2 botellas de agua, el ticket del transporte que me permitía moverme por toda la ciudad y el resto se iría en shopping, que también debía ser medido pues al ser un vuelo económico (en el que por cierto no te dan ni agua y siempre hay turbulencias, pero a ese precio quién puede quejarse) sólo se podía llevar un bolso de mano y yo tenía un morral, al que luego bauticé el morral mágico de Hermione.
El Big Ben!
En Londres todo es, literalmente, al revés, la palabra que más dije fue “sorry!”, siempre estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado, en las escaleras del metro me paraba donde no era, para entrar al metro, al cruzar la calle (y eso que en el piso te dice a donde debes mirar), en las tiendas, al pagar, siempre, todo es tan al revés que en verano hace frío, mucho frío. Es una ciudad atractiva, entretenida, excéntrica y organizada, todos saben qué hacer y lo hacen perfectamente, todo está limpio, hay varios locos que te divierten por su forma de vestir, lo que hacen y dicen, Harry Potter marcó la vida de estos ciudadanos (bueno si marcó mi vida que estoy en el 3er mundo que quedará para ellos), puedes ir caminando y un desconocido te puede gritar “Expelliarmus”. La arquitectura, sitios históricos y demás no tienen comparación con la de Roma, pero es una ciudad llena de tiendas que aquí nunca veré, autos, ropa, moda, malls, tecnología, era como estar en una película de Sex and the city sin el  “sex”.
London Bridge con sus Aros.
Las discos, esa si es otra historia, por primera vez en mi vida me alegré de vivir en un país conservador, recatado y tímido, Venezuela es como la niña católica religiosa y cuidadosa que se queda en su casa estudiando y con las cosas malas que hace se siente culpable, se castiga a sí misma y vive con sus padres el resto de su vida, Londres es la hija descarrilada que consume drogas, rumbea, tiene sexo, un millón de amigos y logra ser exitosa y gerente de una gran compañía, en este viaje a la niña católica le tocó partear con la hija descarrilada y se la pasó de maravilla, un piropo en una disco londinense después de las 3 a.m. y mucho sudor a una mujer latina puede ser “Me encanta tu olor” y mientras estas en la cola para entrar a la disco puedes ver a dos personas en un rincón no muy lejano compartiendo gérmenes y fluidos.
Con el equipo de los  Paraolímpicos de Portugal.
Amé Londres, viví más de lo que esperaba, me sentí libre, feliz, joven e independiente, caminé, me cansé, el dinero me alcanzó para todo lo que quería (y lo que entrara en el bolso mágico), dormí en el aeropuerto, en una cama con 4 personas también, conocí el desorden de los Londinenses y el estricto cumplimiento de sus reglas, vi a la realeza de lejos y las maravillas de un país durante las Olimpiadas. Fue el cierre con broche de oro para este viaje, la guinda de la torta. Debo decir que es imposible describir a Londres, tienes que vivirla, sentirla, respirarla.



Este fue el máximo Sol que vi.

Durmiendo en el aeropuerto.










Mamma Mia!
London Eye.
The Buckingham Palace.
En la tienda M&M's

Viaje a Italia (3)


Terza Settimana

Con mi tía!
Ya falta poco para que el viaje acabe, las historias se hacen más cortas y las fotos disminuyen en cantidad, sin embargo los paisajes nunca dejan de sorprender y nuestras bocas no paran de abrirse, esta semana estuvo llena de historias por descubrir de mi tía, resulta que ha recorrido gran parte del mundo, tenemos muchísimas cosas en común y heredé gran parte de sus habilidades en la cocina, enfermería y otros cuidados, eso me hizo un tanto feliz, no es que no los sabía pero recordarlo fue agradable.
Más de mi tía.
Mi tía, al ser originaria del tercer mundo, conoce cuáles son los paseos turísticos de un tercermundista en el primer mundo por ejemplo, ir a todos los supermercados y pasar unas cuantas horas en ellos, entrar a los baños que tengas instrumentos útiles y divertidos de usar (secador de manos, dispensador de jabones, botones, entre otros), comprar cosas self-service y pagar con máquinas maravillosas, y muchos otros paseos que son simple pero parecen increíbles para nosotras.
PORTA DI ROMA!
Algo que jamás nos aburrirá, hicimos todas las semanas y lo seguiremos haciendo en todos los viajes que vengan, COMPRAR, Porta Di Roma el paraíso de una shopaholic, el centro comercial (o Galleria, como le llaman aquí), tiene 220 negocios, 3 pisos y otras maravillas italianas que ni siquiera puedo describir, tienda Apple, Calvin Klein, Nike, IKEA, Decatlhon (una tienda enorme que vende cosas de todos los deportes existentes en el mundo), Guess y la lista es, evidentemente, enorme. Si me faltó algún monumento o parada histórica en Roma toda la culpa la tienen las tiendas, negocios y centros comerciales.
A partir de esta semana puedo decir que conocimos a los italianos y muchas áreas de Italia, rurales, ciudades, campo, pueblos, IGLESIAS y más, hacer viajes de muchas horas no suele aburrir pues tienes mucho por ver y preguntar.  De los italianos conocimos sus costumbres, manías, cultura, fiestas y COMIDA, viven de las tradiciones, la COMIDA y vida familiar, la juventud es feliz en plazas, al haber seguridad estar en la calle es una diversión, supongo que al vivir en el primer mundo su cuota de “divertimento” se llena bastante rápido.
Hasta el momento de eso ha estado lleno nuestro viaje.
Porta di Roma


Italianos





Italianos

Paisajes (lago del Turano)


Panteón

Atardecer


Viaje a Italia (2)


Seconda Settimana

En el museo Vaticano, camino a la Sixtina
Esta semana nos recibió Miguel Ángel con su “creación”, La Capilla Sixtina, quedamos con dolor de cuello y mandíbula de tanto mirar hacia arriba y abrir la boca de admiración, quedamos abrumadas de pensar que estábamos junto a miles de personas de países diversos y culturas tan diferentes a las nuestras que tardamos un rato en asimilar la cuestión, habían personas de casi todos los colores, con ropas extrañas y normales, con cámaras mejores y peores que la mía (mejores en su mayoría), hablando en idiomas, acentos y dialectos tan diversos como ellos y viendo lo mismo que yo veía, una obra maestra. Además pudimos ver a toda Roma desde la cúpula del Vaticano luego de subir, exactamente, 552 escalones Mamma Mia! arte e historia de eso está llena Roma.
Vista desde la Cúpula
Esta semana también aprendí varias frases y palabras bastante útiles, puedo preguntar el precio de los zapatos que me encantan, puede ubicar la salida en el metro o si necesito cambiar de “treni”, puedo cambiar una ropa que no me quedó, puedo ordenar la comida que prefiero y pedir mi gelatto preferido, puedo saludar, dar las gracias, despedirme, en fin, “io capito”, ya puedo sobrevivir en Italia todo se consigue leyendo avisos y etiquetas, prestando atención y con una buena sonrisa.
También me reí de los italianos y sus expresiones, exageran todo a la hora de hablar y siempre parece que están gritando o molestos por algo y resulta que están hablando del clima o del “caldo” que hace. Torturas diarias: montarnos en el bus que nos lleva a Roma y en el metro que nos pasea por Roma. Razón: Siempre huelen mal, según lo discutido con mi tía que lleva 6 años en este proceso, los italianos no se bañan, andamos siempre con unas toallitas perfumadas para ponernos en la nariz porque suele ser insoportable, nos ven raro pero la pena se pierde cuando sabes que nadie te conoce a unos cuantos kilómetros a la redonda. El esposo de mi tía italiano, nacido en Roma, criado en Roma, educado en Roma y orgulloso romano nos discute sólo 3 cosas, nuestra forma de comer (muy poquito y todo junto en un mismo plato), nuestro extraño hábito de bañarnos todos los días (parece increíble para él aunque mi tía siempre lo obliga) y el hecho de que querramos ir todos los santos días a Roma.
Comprar, ser shopaholic en el primer mundo es maravilloso, ver la palabra SALDI (descuentos) es la gloria, todo lo que se ve y a donde se ve es hermoso y de buena calidad a menos de la mitad del viaje ya hemos llenado 2 maletas de cosas (sin ordenar) y eso que aún no hemos hecho todas las visitas obligadas si quieres conocer ROMA. Dios nos ampare cuando nos toque meter esa montaña de cosas organizadamente en las maletas.
Hasta ahora eso ha sido, manténganse atentos para la próxima “settimana”.

La cúpula
Plaza de San Pietro.



Museo Vaticano
Bajando de la Cúpula.

Camino a la Sixtina

Viaje a Italia

Prima settimana

Gelatto!
Hace ya una semana que empezamos a escuchar los saludos y frases en otro idioma, lleno de “nini” “atto” y otras terminaciones similares, que vemos ondeada la bandera roja, blanca y verde y sentimos que el peso de miles de años de historia caen sobre nosotros. Hace una semana llegamos a Italia, el país en forma de bota, donde se come con gusto y placer y en cantidades sin medida, donde los colores son más brillantes, el Sol más intenso, el cielo sin nubes, las flores más hermosas, los edificios descomunales y el aire limpio.
Cosas que no podría describir aunque quisiera, El Coliseo, El Vaticano, manejar por las calles de Italia sin huecos, entrar a los supermercados y contar 20 marcas diferentes de Yogurt, las exorbitantes cantidades de comida que sirven los italianos y las gelatterias que se ven en cada esquina.
Una de las miles
En una semana he entrado en, aproximadamente, 25 iglesias, capillas, basílicas y similares, hay 4 en cada cuadra y la siguiente suele ser más maravillosa que la otra, todas tienen su historia, curiosidad y santo enterrado en algún lugar subterráneo de la misma, ya me han bendecido todos los curas de todos los pueblos de la localidad, ya me he mojado con todas las aguas benditas de Roma y zonas aledañas y he escuchado misas en Latín e Italiano levantándome cuando otros se levantan, abrazando a quienes me abrazan y respondiendo al mismo tono que el resto. Al parecer que tu madre sea católica, apóstolica, practicante, por los siglos de los siglos amén, implica que deban llevarte a todos estos lugares.
Eso es un Centro Comercial
La arquitectura es inmaculada (disculpen la expresión, aparentemente me estoy volviendo santa con tantas iglesias, misas y santos a mi alrededor), el edificio que supones es alguna  reliquia o museo resulta ser un banco o un edificio de oficinas súper normal donde ves salir a romanos súper modernos con trajes que hacen contraste con el edificio de donde están saliendo, 
suelo preguntar qué es eso o aquello y nuestro guía (el esposo de mi tía) nos comenta que es un periódico o una tienda o centro comercial, IMPRESIONANTE, los adoquines, las columnas, las puertas y ventanas tienen miles de años pero en lo que observas con detenimiento es una tienda Gucci, Calvin Klein o Benetton.
Las personas en el primer mundo en vista de que les rinde el dinero, encuentra todo en el mercado, las leyes se cumplen, no conocen la palabra bache, a donde quiera que ven tienen paisajes y panoramas hermosos y como necesitan algo de qué quejarse le dan nombre al calor que hace y a donde quiera que llegan se escucha la palabra “CALDO” que significa CALOR, permítanme diferir no les discuto que el Sol sea inclemente pero esta gente no ha visitado San Calor, Maracaibo o Calabozo donde puedes derretirte fácilmente en un carro sin encender el aire acondicionado, pero bueno de algo tienen que quejarse, seguiremos hablando de la ola de calor “Nerón” proveniente de África.
Nuestro primer WOAO!
En esta primera semana me declaro fans de Italia, sus calles, paisajes, vistas y las hermosas fotografías que he podido tomar. Seguiré informando.
Otra de las tantas
Panorama
Otra más.
Otra de las miles

Un edificio común y silvestre.
Coliseo!

Yo CREO en los errores


Yo creo en Dios Padre y el espíritu Santo, creo en todo lo visible e invisible y que todo lo creó Dios pero también creo que Él tuvo algunas fallitas en su plan perfecto, no me califiquen como atea, agnóstica o demás, soy una católica cómoda, me da miedo confesarme y voy a misa algunos de los muchos domingos del año, pero también soy detallista, observadora y, según muchos, perfeccionista.
Primer error, Dios creó primero al hombre y no sólo eso sacó a la mujer de una costilla de Adam, puedo pensar en muchas otras partes, huesos, extremidades, músculos y órganos de los cuales pudo sacarnos y sin embargo eligió la costilla, una vez escuché que lo hizo porque estaba a la mitad del cuerpo y quería que nos tratáramos como iguales, pero parece que ese plan tampoco le funcionó porque requirió de muchos años de lucha, sufrimiento y mujeres con determinación para conseguir la igualdad de género y en algunos países y situaciones la discriminación todavía reina.
Segundo error, el ciclo menstrual, las mujeres nos sometemos mensualmente a una tortura hormonal, nuestro humor cambia, nos duelen los senos, cabeza y vientre, pasamos entre 3 y 5 días sangrando desde una de las partes que nos diferencia de los hombres, debemos destinar una gran parte de nuestro presupuesto a la compra de productos que nos alivien estos síntomas y además no existe una mujer que no tenga ninguna historia vergonzosa respecto a ese momento del mes en la que, citando a Arjona, la cigüeña decide suicidarse.
Tercer error, el embarazo, existe una preocupación que aqueja a todas y cada una de las mujeres, el peso, y Dios decidió que las mujeres debemos embarazarnos, ¿significado?, una persona dura 9 meses creciendo dentro de nosotros, todos nuestros órganos, músculos, huesos y extremidades deben adaptarse a esa pequeña persona lo que implica subir mucho de peso y además lo que más crece es nuestro vientre/panza/barriga, la desgracia de toda mujer, que le crezca la barriga, ¿por qué no crece la espalda? ¿No tenemos más fuerza en esa área? O mejor porque no darle esta carga a los hombres, ¿no se supone que ellos son más fuertes?  Y la tortura no termina aquí, resulta que ese pequeño ser que ya está algo crecido y entre otras cosas nos ha hecho subir de peso ahora debe salir por aquella área algo sensible y delicada, por la que sangramos cada mes y la historia continúa al salir debemos desvelarnos, cuidarlos y arroparlos, sacrificar horas de sueño y alimentarlos dejándoles que succionen nuestros senos.

¿Quieren que continue?...

Cuarto error,  si una mujer deja a sus hijos es desterrada por la sociedad pero si un hombre deja a sus hijos les pasa una pequeña mesada y se casa con otra mujer más joven que no ha pasado por la “gracia” del embarazo y la maternidad.
Quinto error, la pigmentación, si Dios y su hijo profesaban la igualdad ¿por qué creó la pigmentación de la piel? Si se suponía que todo lo sabía y conocía que la diferencia de colores de las personas crearía discordia, injusticia y discriminación ¿por qué no nos hizo a todos albinos, o negros africanos, o término medio?...
Estos son algunos de las muchas fallas que he observado en el sistema que Dios implementó, creó, analizó, evaluó y ejecutó. De seguro tú tienes muchas más, ¿Cuál crees que es el sexto erro..? ¿Cuál me faltó mencionar?

NOTA: Religiosos, fánaticos y  madres católicas no desfallezcan al leer esto. ¿No decía Jesús “La Verdad os hará libres”? Eso es lo que hago… liberarme.

Dios los bendiga.

Ácido San Valentín

Suele ser común entre los humanos evolucionados que viven en sociedad ignorar ciertos aspectos importantes que conforman nuestra existencia, por ejemplo, pocos saben que el Día de San Valentín en realidad estamos conmemorando la muerte de un santo, irónico ¿no?, si en este día del “Amor y la Amistad” estamos celebrando la fecha en la que el emperador romano Claudio II ordenó que martirizarán y matarán al cura Valentín por profesar el cristianismo y casar a parejas jóvenes a escondidas del gobierno, que para esa época estaba prohibido pues se creía que los solteros de temprana edad rendían más en el ejército. ¿Por qué no celebrarlo el día de su nacimiento? Que ni siquiera aparece en las enciclopedias o páginas webs por más que los busques.
No es mi intención arruinar la fiesta de nadie o que devuelvan los regalos, cancelen sus planes y borren el corazoncito que marcaron en sus agendas el 14 de Febrero, pero como de costumbre me parece que es mi deber informar, si vamos a adoptar celebraciones absurdas como Halloween o repartir huevos de pascuas en Semana Santa y comer Pavo el día de Acción de Gracias entonces al menos entendamos el por qué de cada uno de estos días y no hagamos algo simplemente por tener una excusa más para ahogarnos en el alcohol, atiborrarnos de calorías y grasas trans y gastar el dinero que, con la situación de este país, no nos sobra. ¡Celebremos el amor! ¡Celebremos la amistad! Llamemos a nuestros amigos y digámosle cuanto los queremos, comprémosle un lindo regalo sin ninguna razón en especial, mandemos un tweet simplemente porque nos recordamos de lo mucho que los apreciamos, hagamos felices a nuestros amigos, parejas y familiares cada día de nuestros años y si deseamos escoger uno especial para hacerlo que sea porque nuestro corazón lo demanda y no porque el calendario de festividades absurdas lo exige. Happy Dead Valentine’s Day. 

Viaje a Chile-Day Eight




Hermoso tigre blanco
Este 15 de Octubre, fue que entendí lo que era ser turista. Me levanté con un itinerario (amo los itinerarios) tomaría el metro me bajaría en la estación indicada donde debía tomar otra unidad y luego caminar (según el mapa hacia la izquierda), cruzar un puente, caminar unas 5 cuadras y llegar al zoológico, ese sería mi primer destino. En la primera etapa de mi trayecto fue todo perfecto (¿Cómo perderse en ESE metro?), pero resulta que la izquierda de los mapas es la derecha de los mortales y por supuesto, me perdí, caminé unos 30 minutos en la dirección equivocada, pasé por varias plazas y lo mejor de todo era que no estaba asustada sino maravillada con todo lo que estaba viendo, luego de que fue preocupante mi pérdida en el sentido de que ni siquiera encontraba esa calle en el mapa, detuve a un taxi que me llevó hasta el zoológico, descubrí que me había perdido BASTANTE por el monto que tuve que cancelarle (y el taximetro no miente, lo dice una tercermundista). Para llegar al zoológico debía subir a un funicular, pues estaba en un cerro llamado "San Cristóbal", la vista era espléndida, el aire que se respiraba diferente y todos los colores se veían aún más brillantes (hecho destacable tomando en cuenta que no tenía lentes), el zoológico era estresante, maravilloso pero estresante, era ENORME y como una especie de laberinto, los animales que en realidad quería ver tuve que buscarlos en el mapa porque aparentemente estaba dando vueltas en círculo pues siempre llegaba a la esquina de los flamencos, pero si pude ver al Oso Polar, a los pingüinitos, a los cisnes, el tigre blanco y muchos otros más, pero después de un tiempo ya me había aburrido, tantos animales encerrados, tristes teniendo que soportar niños gritones, adultos que los miran mal y otros atropellos de pronto me hizo sentir mal. Bajé a pie, quería caminar por el cerro, mala idea eran como 800 escalones y cuando llegué abajo me temblaban las piernas, estaba cansada pero feliz, caminé hasta la estación del metro pero primero me detuve en un boulevard llamado “Bella Vista” vendían artesanía, ropa, joyas del local y un área de restaurants hermosisíma, allí almorcé, y fue la mejor comida que hice en todo el viaje. Luego si tomé mi ruta hacia el metro, mi siguiente destino era “Fantasyland” un parque de diversiones a lo Disneyworld, para llegar allí no me perdí, era bastante más fácil y tenía mejores instrucciones (de un mortal), llegué al parque y enloquecí me monté en atracciones en las que nunca hubiera imaginado disfrutar, de agua, donde volaba, sillas, carritos, lanchitas, botecitos, trenesitos, TODO, eso si las filas eran algo descomunal, pero como estaba en un país extranjero, disfrutando un mundo no me importó hacer colas de hasta 1 hora. Este fue uno de los mejores días del viaje, estuvo sola todo el día, independiente, libre, sin restricciones de tiempo, FELIZ, experiencia que sabía iba a recordar por mucho mucho tiempo y me iban a sacar una sonrisa al imaginarla, ni siquiera me puso triste el hecho de que mañana sería nuestro último día en tan hermoso país.
Jirafa!
Y los flamingos que pude ver con bastante detalle